La colección YSC nace desde la igualdad.
Desde la idea de que vestir también puede ser un gesto común.
Aquí no hablamos de exclusividad ni de series cerradas.
Hablamos de prendas accesibles, abiertas, que irán creciendo con el tiempo.
Modelos que se suman, ilustraciones que aparecen, ideas que se comparten.
Empezamos con prendas básicas con el nombre y el logo YSC,
yo soy cualquiera,
y poco a poco irán llegando nuevos diseños, ilustraciones y mensajes
impresos sobre la ropa como forma de expresión.
Una parte de los beneficios se destina a proyectos sociales y ONG
alineados con los valores de igualdad, comunidad y cuidado.
Las personas pueden proponer y votar qué iniciativas recibirán ese apoyo,
porque aquí la decisión también es compartida.
Vestir YSC es formar parte.
Es recordar que, cuando lo común se comparte,
la fuerza se multiplica.
La ropa y complementos de YSC son unión.
Son habitar un mundo inclusivo
donde la pertenencia se siente desde el primer momento.
Cada prenda es una forma de decir
“yo soy cualquiera”
sin necesidad de explicarlo.
La colección YSC acompaña nuestra forma
de estar y colaborar en el mundo.